11/3/10

El mal de los artistas locos...


Opino que cada quien debe cobrar por su trabajo, sea manual, intelectual o artístico. ¡Faltaría más! ¿Alguien pretende que a la pescatera de la esquina le pidamos un par de lubinas- para hacer a la sal- y salgamos silbando sin pasar por caja? Lo mismo sería aplicable al frutero; al señor de los huevos frescos; al robot que nos pone gasolina en el surtidor; al que nos entierra a un pariente cercano, o lejano... Todos queremos, y debemos, cobrar por lo nuestro, nuestro trabajo, nuestras creaciones, nuestros bienes o pertenencias.

¿Hemos de pagar por escuchar la música que nos hace la vida agradable, aquella con la que disfrutamos, soñamos, nos alegra o nos hace derretir de melancolía? Claro que sí. Que los músicos, los técnicos, el letrista, el autor de la música, el cantante, el vendedor de discos... todos hacen su trabajo porque les gusta, sí, pero en especial por cobrar, lo más posible.

Ahora bien, ¿he de pagar un precio desorbitado, he de comprar diez canciones cuando sólo quiero una? De ninguna manera. El precio debe ser adecuado, justo. Y yo tengo el derecho a llevarme una canción y no diez, de igual manera que compro un libro de Lorenzo Silva, por poner un ejemplo, y no los últimos diez que ha escrito. Que si quiero y puedo adquirir los girasoles de Van Goht, no tenga que comprar la mitad de su obra, que ni la quiero, ni la puedo adquirir. Pues hasta que eso no lo tengan claro la industria y los artistas... vamos por caminos divergentes. Y ahora ha venido a ponerlo peor un tribunal britanico al fallar a favor de los Pink Floyd, les dice que sí, que tienen derecho a obligar al comprador a que se coma diez canciones aunque sólo quiera pagar una. Cosas veredes, amigo Sancho.


6 comentarios:

  1. Anónimo12/3/10 8:19

    No lo hubiera expresado mejor.
    Ese es el punto, un precio justo a lo que se quiere comprar.
    Pero ya que nos ponemos podria hacerse lo mismo con la vivienda, coches, alimentación, cultura... ¡¡¡¡estamos rodeados de ladrones!!!!
    Algo que me ha pasado hace poco. Me gustan los musicales.... no, me ENCANTAN los musicales... ¿por qué tengo que pagar 60 euros por ver uno en el que no hay ni cambio de vestuario, ni de escenario y los actores son mas bien normalitos? Voy a ver espectaculo y eso es lo que quiero ver.
    Saludos caballero

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  2. Estimado-a anónimo-a, como te decía, agradezco tu visita y el comentario pero te agradecería un e-mail de contacto, no pido más, ni censuro ningún mensaje en mi blog, sólo solicito, ruego, que me dejen un correo.
    Gracias/

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  3. Pues no lo sé... Yo estoy a favor de la cultura gratuita (o de precio asequible). Yo, que trabajo en algo relacionado, sé que se han llegado a pagar hasta 200 E por un concierto de hora y media, me parece abusivo. Ahora, si pagas una entrada por 10 E ya estaría de acuerdo. Lo mismo me pasa con lo demás. Será que soy obrera, y me pongo al lado del que menos tiene.

    Un besazo, Scila.
    Minea.

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  4. Casi de acuerdo en todo pero, el que vive de escribir necesita cobrar por su obra, el que compone, el que pinta, el que hace cine, el que canta, el que actúa... Es innegable ese derecho, pero en las condiciones que apuntaba de precio justo y recuperando el derecho a comprar sólo la obra que nos agrade y no la mitad de la producción del artista.
    Un beso Isa.

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  5. Pues saliendome del tema a comentar, agradezco este descubrimiento de tu blog, que no sabia que existia...

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  6. Bienvenida Eva, espero verte por aquí pero si no coincidimos... déjame un comentario.

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Agradeceré cualquier comentario que quieras dejarme.